jueves, 24 de mayo de 2012

El Eros Pedagógico


¿En qué consiste el eros pedagógico? 

El eros es “deseo, placer y amor. Deseo y placer de transmitir, amor al conocimiento y amor por los estudiantes”. Desde los tiempos de Sócrates y Platón el ‘eros pedagógico’ ha influido en la educación entre maestros y discípulos y la relación amorosa que existía entre ellos, era ese amor por querer estudiar y por querer enseñar, por el perfeccionamiento y mejora que se quiere ver en cada uno de los discípulos y de los alumnos. El eros pedagógico también influye en los alumnos en cuanto al deseo de conocer, de aprender más y más, de esa curiosidad innata que surge con el acercamiento a objetos que nos rodean para así poder instruirse en su vida diaria. Es de aquí donde se puede incluir la forma de aprender por medio de preguntas a lo que se quiere saber, investigar, averiguar, etc. lo que se conoce como la dialéctica, y que los alumnos tienen el deseo de conocer y los maestros el amor por enseñarles más y motivarlos a que tengan un aprendizaje significativo, así como guiarlos y motivarlos en sus clases.

“El objetivo de la educación es aprender por sí mismo la conquista de lo verdadero y que cada alumno construya su propio saber”. 

lunes, 21 de mayo de 2012

En 1977 la ONU declaró el 18 de mayo como Día Internacional de los Museos.



 
Museos.
En 1977 la ONU declaró el 18 de mayo como Día Internacional de los Museos.

Un museo (del latín musēum y éste a su vez del griego Μουσείον) es una institución pública o privada, permanente, con o sin fines de lucro, al servicio de la sociedad y su desarrollo, y abierta al público, que adquiere, conserva, investiga, comunica y expone o exhibe, con propósitos de estudio, educación y deleite colecciones de arte, científicas, etc., siempre con un valor cultural, según el Consejo Internacional de Museos (ICOM). La ciencia que los estudia se denomina museología y la técnica de su gestión museografía.

Los museos exhiben colecciones, es decir, conjuntos de objetos e informaciones que representan algún rubro de la existencia humana. Este tipo de colecciones, casi siempre valiosas, existió desde la Antigüedad: En los templos se guardaban objetos de culto u ofrendas que de vez en cuando se exhibían al público para que pudiera contemplarlos y admirarlos. Lo mismo ocurría con los objetos valiosos y obras de arte que coleccionaban algunas personas de la aristocracia en Grecia y en Roma; los tenían expuestos en sus casas, en sus jardines y los enseñaban con orgullo a los amigos y visitantes. Es en el Renacimiento cuando se da el nombre de "museo" tal y como lo entendemos hoy a los edificios expresamente dedicados a tales exposiciones. Por otra parte están las galerías de arte, donde se muestran pinturas y esculturas. Su nombre deriva de las galerías (de los palacios y castillos), que eran los espaciosos vestíbulos de forma alargada, con muchas ventanas o abiertos y sostenidos por columnas o pilares, destinados a los momentos de descanso y a la exhibición de objetos de adorno, muchas veces obras de arte.

Un museo en la actualidad es un establecimiento complejo que requiere múltiples cuidados. Suele estar dotado de una amplia plantilla de trabajadores de las más diversas profesiones. Generalmente cuentan con un director y uno o varios curadores, además de restauradores, conservadores, personal de investigación, becarios, analistas, administradores, conserjes, personal de seguridad, entre otros. Los expertos afirman que el verdadero objetivo de los museos debe ser la divulgación de la cultura, la investigación, las publicaciones al respecto y las actividades educativas. En los últimos años ha surgido la idea de las exposiciones itinerantes en las que museos de distintas ciudades aportan algunas de sus obras para que puedan verse todas reunidas en un mismo lugar.

Actualmente existen una gran variedad de museos: museos de arte, museos históricos, museos de cera, museos de ciencias y técnica, museos de historia natural, museos dedicados a personalidades y museos arqueológicos, por nombrar sólo algunos.

Historia. En su origen, un museo era un templo de musas, un lugar sagrado que ellas frecuentaban, y no hay que olvidar que, en su origen, las musas eran las diosas de la memoria. Más tarde, en Alejandría durante la época de la dinastía Ptolemaica, Ptolomeo I, levantó un museo dedicado al desarrollo de todas las ciencias y servía además para las tertulias (círculos, clubes) de los literatos y sabios que vivían allí, bajo el patrocinio del Estado. En aquel museo se fue formando poco a poco una importante biblioteca.

Los escritores latinos señalan la existencia de un significado adicional de "museo". Todo parece indicar que así llamaban en la antigüedad romana a unas grutas con unas características especiales, y que, situadas dentro de las villas, sus propietarios las utilizaban para retirarse a meditar.

Las primeras colecciones del arte las encontramos en los peristilos de los templos antiguos. Delfos, la ciudad de los oráculos, se gloriaba de poseer un tesoro de esta especie repartido en tantas salas como diversos pueblos había: el templo de Juno en Samos y la Acrópolis de Atenas estaban llenos de obras maestras del arte. Los sucesores de Alejandro Magno se esforzaron en reunir esculturas de todas clases. Con ellas hacían más ostentosas sus marchas de triunfo y además las empleaban en el embellecimiento de sus capitales: el arte, en estas ocasiones, daba vida y movimiento al cuadro.

Roma siguió este ejemplo. Las imágenes de los dioses de los pueblos vencidos formaron parte del cortejo del vencedor y vinieron en el mismo lugar que los prisioneros. Entre los emperadores romanos, Nerón hizo venir de Delfos 500 estatuas para adornar su palacio imperial y aumentar el lujo y la pompa del mismo. Todo esto, sin embargo, no formaba aun lo que llamamos hoy un museo. Los edificios públicos y los palacios estaban adornados con mucho gusto. El arte se mezclaba allí con la naturaleza viva.

Al principio del siglo XV, Roma solo poseía cinco estatuas antiguas de mármol y una de bronce. Bien pronto se abrió en Florencia una nueva era para las artes. En el siglo de los Médici les dio un impulso poderoso. Cosme I de Médici se dedicó a reunir antigüedades y echó así los cimientos del célebre museo de Florencia. Luego, otros príncipes se disputaron la gloria de conquistar un nombre protegiéndolas. Un Médici fue también, a saber el papa León X, cuya villa sobre el monte Pincio fue el punto central en que se depositaron esas obras maestras que se encontraban.

Varias familias nobles de Roma y de Italia participaron de esta inclinación: se emprendieron con algunas excavaciones y se continuaron con perseverancia. Estas colecciones empezaron a formarse al mismo tiempo que las de medallas. La familia de Este fue la primera que formó un gabinete de piedras grabadas: las inscripciones que en ellas se leían oscilaron hasta el más alto punto el interés y la curiosidad. La civilización que entonces renacía necesitaba para enlazarse con la civilización antigua y descansar así sobre una base de todas las máximas que la antigüedad había dejado escritas. El gusto por las medallas y las piedras grabadas trajo bien pronto en pos de sí el de las estatuas: estas, sin embargo, permanecieron largo tiempo donde podían servir de adorno en las bibliotecas, en los salones de los palacios de los príncipes y gustaba aun el verlas en parajes abiertos. Bajo este punto de vista, la disposición de las antigüedades en la ciudad borgesa era admirable: desgraciadamente, cuando volvieron a Italia las preciosidades que se le habían arrancado, no pudo reclamar sus despojos, porque Francia las había comprado.

El Museo Ashmolean de Arte y Arqueología, situado en Oxford, abrió sus puertas en 1683, cuando la universidad de dicha ciudad decidió mostrar al público la colección que Elías Ashmole le había legado cuatro años antes. El edificio destinado a alojarla, se convirtió así en el primer lugar de exposición abierto al público de forma permanente. Durante el siguiente siglo fueron inaugurados el Museo Británico en Londres y el Louvre en París.

Luego de la Primera Guerra Mundial (1918) surgió la Oficina Internacional de Museos, la cual estructuró los criterios museo gráficos cuyos programas y soluciones técnicas son vigentes hoy en día. En 1945 surge el Consejo Internacional de Museos (ICOM, por sus siglas en inglés) y en 1948 aparece la publicación periódica Museum mediante la cual se difunden hasta hoy en día las actividades de los museos en el mundo.

Tipología.

La clasificación de museos es útil a efectos organizativos y estadísticos. Para establecer a que tipo pertenece cada museo se atiende a los siguientes criterios: Titularidad, Ámbito geográfico de cobertura de las colecciones, y Contenido temático de las colecciones. El (Consejo Internacional de Museos) (ICOM) estableció una tipología según el contenido temático de las colecciones en ocho categorías:

& Museos de arte
& Museos de historia natural
& Museos de etnografía y folklore
& Museos históricos
& Museos de las ciencias y de las técnicas
& Museos de ciencias sociales y servicios sociales
& Museos de comercio y de las comunicaciones
& Museos de la agricultura y de los productos del suelo

Funcionamiento

Accesibilidad. Los museos albergan, conservan y exponen contenidos de valor cultural, histórico, científico, pero no todas las personas pueden acceder a ellos. Con frecuencia presentan barreras arquitectónicas que impiden que las personas con movilidad reducida puedan acceder. Estas barreras se justifican erróneamente con el valor patrimonial del edificio o conservación del aspecto original. Así mismo, en su interior existen barreras físicas y de comunicación que impiden a las personas con discapacidad acceder a las obras expuestas.

Para que un museo o galería de arte sea accesible, debe presentar las zonas de circulación diferenciadas de las de exposición mediante la combinación de diferentes texturas y colores en el pavimento. En las distintas dependencias, se deben mostrar planos esquemáticos en altorrelieve, sistema braille y buen contraste visual, para facilitar el reconocimiento de los espacios y su distribución. Deben instalar bucles magnéticos que mejoren la señal auditiva para las personas hipoacúsicas o con implante coclear. Los museos y salas de exposiciones deben permitir la accesibilidad física a las colecciones facilitando incluso el tacto cuando sea posible sin dañar los originales o realizando maquetas que permitan identificar el contenido.

Los museos deben disponer de audioguías adaptadas para personas ciegas y deficientes visuales. Este sistema consiste en un reproductor digital, con teclado adaptado para poder seleccionar las distintas opciones y sistema de auriculares para permitir tener las manos libres y poder tocar las piezas accesibles. En este dispositivo estará grabada la información necesaria para desplazarse por el recorrido y las audiodescripciones de las piezas seleccionadas. Para cubrir las necesidades de las personas sordas, existe un reproductor similar llamado signoguía, en el que la información de las obras del museo, es mostrada mediante vídeos en lengua de signos y subtitulados. En los museos o salas de exposiciones donde la explicación de la colección la realice un guía, este deberá tener conocimientos de lengua de signos o contar con un Intérprete de L.S.E.

Seguridad. Los museos actuales cuentan con varias medidas de seguridad para proteger sus contenidos (en función de su presupuesto):

I  Circuito cerrado de televisión: cámaras de seguridad que graban constantemente las salas del museo.
I  Vitrinas: protegen cuadros y esculturas del exterior, además de mantenerlas a una temperatura constante.
I  Infrarrojos pasivos: captan fuentes de emisión de calor, por ejemplo, el cuerpo humano.
I  Detectores volumétricos: registran desde la presencia de intrusos hasta los cambios de temperatura.
I  Cortinas de rayos láser: haces de luz constante que protegen lo exhibido.
I  Campos magnéticos: detectan cuando algo los atraviesa.
I  Detectores de peso: protegen detectando las variaciones del peso de lo que hay sobre ellos, activando la alarma.
I  Detectores de humo y demás artefactos para prevenir incendios.

Biblioteca

A partir de 1997 se viene celebrando el 24 de octubre el Día de la biblioteca.

La biblioteca (del griego βιβλιοθήκη biblion = libro y thekes = caja), puede traducirse desde un punto de vista estrictamente etimológico como el lugar donde se guardan los libros.
En la actualidad esta concepción se ha visto hace tiempo superada para pasar a referirse tanto a las colecciones bibliográficas como a las instituciones que las crean y las ponen en servicio para satisfacer las demandas de los usuarios.

Definiciones.
Según la norma UNE 50113-1:1992 sobre conceptos básicos de información y documentación, el término biblioteca puede definirse en dos sentidos:
1.      Cualquier colección organizada de libros y publicaciones en serie impresos u otros tipos de documentos gráficos o audiovisuales disponibles para el préstamo o consulta.
2.      Organismo, o parte de él, cuya principal función consiste en construir bibliotecas, mantenerlas, actualizarlas y facilitar el uso de los documentos que precisen los usuarios para satisfacer sus necesidades de información, investigación, educativas o de esparcimiento, contando para ello con un personal especializado.
 Según la ALA (American Library Asociation) se define la biblioteca como una “Colección de material de información organizada para que pueda acceder a ella un grupo de usuarios. Tiene personal encargado de los servicios y programas relacionados con las necesidades de información de los lectores”.
La norma ISO 2789-1991 (Norma UNE-EN ISO 2789) sobre estadísticas internacionales de bibliotecas, la define como: “Organización o parte de ella cuya principal función consiste en mantener una colección y facilitar, mediante los servicios del personal, el uso de los documentos necesarios para satisfacer las necesidades de información, de investigación, de educación y ocio de sus lectores.”
En todas las definiciones se distinguen tres elementos fundamentales:
1.      Colección.
2.      Organización.
3.      Uso.
A estos tres elementos acompaña un cuarto factor, el personal encargado de su gestión y que es pieza clave del conjunto.
Al hablar de colección se refiere a una realidad heterogénea y en constante evolución. Durante muchos siglos se limitó a los libros en principio manuscritos, luego impresos. Posteriormente se incorporaron las publicaciones periódicas y otros impresos. Luego material cartográfico, música impresa, elementos gráficos, audiovisuales, microfichas, etc. En un paso siguiente se incorporaron los ficheros electrónicos en soportes físicos almacenados en la biblioteca y hoy día gracias al desarrollo de las telecomunicaciones e Internet, las bibliotecas empiezan a tener acceso a documentos que nunca poseerán físicamente, pues se hallan albergados en servidores remotos, a veces en otros continentes. Ello ha dado origen a la aparición de un nuevo concepto, el de biblioteca digital.
Siguiendo al profesor García Gutiérrez, la organización se refiere a la aplicación de un conjunto de técnicas normalizadas (análisis documental), basadas en unos conocimientos científicos, a un conjunto documental con el objeto de hacerlo más controlable y utilizable en su posterior recuperación.
El uso se identifica con la satisfacción de las necesidades de los usuarios, esto es la obtención del documento o de la información demandada.
De los tres elementos mencionados, la moderna Biblioteconomía hace especial énfasis en el uso, esto es, en los usuarios, por ser la razón de ser de las bibliotecas; ya que los otros dos factores, la colección y su organización existen en función de la satisfacción de sus necesidades informativas. En este sentido observamos como a través de los tiempos el foco de atención ha pasado progresivamente de la colección y su conservación, a su organización y luego al uso de la misma.
En 1931 el gran bibliotecario indio Ranganathan formuló sus cinco leyes, que resumen a la perfección el espíritu de la moderna Biblioteconomía:
1.      Los libros están para usarse.
2.      A cada lector su libro.
3.      A cada libro su lector.
4.      Hay que ahorrar tiempo al lector.
5.      La biblioteca es un organismo en crecimiento.

Tipología bibliotecaria
Las bibliotecas se pueden clasificar atendiendo a varios criterios (usuarios, acceso, ámbito geográfico, etc.). Las clasificaciones más utilizadas son las que proponen la Unesco y la IFLA (International Federation of Library Associations):
Clasificación UNESCO
1. Bibliotecas Nacionales: Las denominadas “bibliotecas nacionales” representan la cabecera del sistema de los estados. Están financiadas con fondos públicos y cumplen una doble finalidad: proporcionar material bibliográfico de investigación para cualquier disciplina, y conservar y difundir el patrimonio cultural (referente a información registrada a lo largo del tiempo) de cada país. En general, cada Estado tiene una biblioteca que es considerada “nacional” y cuyos objetivos son los antes reseñados. Por sólo citar algunos casos paradigmáticos, sirvan como ejemplos la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, la Biblioteca Británica, la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca Nacional de Francia, la Biblioteca Nacional de Argentina, la Biblioteca Nacional de México, la Biblioteca Nacional de Chile, la Biblioteca Nacional de Colombia y la Biblioteca Nacional de Venezuela.
2. Bibliotecas universitarias: Son las bibliotecas de las facultades, escuelas y demás unidades académicas de las universidades y centros de enseñanza superior difieren de las bibliotecas de investigación. Están al servicio de sus estudiantes y tienen que apoyar los programas educativos y de investigación de las instituciones en que se encuentran integradas, de las que obtienen, por regla general, su financiación.
3. Otras bibliotecas importantes no especializadas: De carácter científico y erudito, ni universitarias ni nacionales. Ej.: Bibliotecas regionales.
4. Bibliotecas escolares: estas complementan los programas de las instituciones a las que pertenecen, aunque también disponen de libros no académicos para fomentar el hábito de la lectura. Muchas cuentan con distintos medios audiovisuales y electrónicos. Su financiación procede de las instituciones escolares en las que están integradas.
5. Bibliotecas especializadas: Las bibliotecas especializadas están diseñadas para responder a unas necesidades profesionales concretas. Por ello, suelen depender de empresas, sociedades, organizaciones e instituciones específicas, que proporcionan a sus empleados y clientes estos servicios durante su trabajo. La formación del personal de una biblioteca especializada incluye conocimientos tanto de la materia que cubren sus fondos como de biblioteconomía.
1. Bibliotecas públicas: Las bibliotecas públicas pretenden responder a la amplia gama de necesidades que pueden demandar sus usuarios. Además de obras literarias clásicas, sus fondos pueden estar integrados por textos que proporcionan información sobre servicios sociales, obras de referencia, discos, películas y libros recreativos. Muchas de ellas patrocinan y organizan actos culturales complementarios, tales como conferencias, debates, representaciones teatrales, conciertos musicales, proyecciones cinematográficas y exposiciones artísticas. En este sentido, deben ser mencionados los servicios infantiles, sección característica de las bibliotecas públicas que promueve sesiones literarias, procura la existencia de una pequeña biblioteca infantil y, en ocasiones, hasta dispone de dependencias con juguetes. Dado que el objetivo de las bibliotecas públicas es satisfacer las necesidades del mayor número posible de ciudadanos, también suelen contar con máquinas de lectura y audición, así como con libros impresos en formatos especiales (por ejemplo con el sistema Braille) para personas que padecen problemas de visión. La financiación de estas bibliotecas procede de los poderes públicos locales.
Algunas de las nuevas formulas de bibliotecas infantiles son el bibliobús y las bebetecas. El bibliobús es una biblioteca móvil que se desplaza periódicamente por diferentes barrios de la ciudad, ofreciendo los servicios bibliotecarios a niños, jóvenes y adultos. Su objetivo es facilitar el acceso a la información, la cultura y el tiempo libre a todos los ciudadanos, sobre todo aquellos que por vivir en núcleos pequeños o dispersos carecen de una biblioteca estable. Las bebetecas se definen como un servicio de atención especial para la pequeña infancia (de 0 a 6 años) que incluye, además de un espacio y un fondo de libros escogidos para satisfacer las necesidades de los más pequeños y de sus padres, el préstamo de estos libros, charlas periódicas sobre su uso y sobre los cuentos, asesoramiento y una atención constante por parte de los profesionales de la biblioteca hacia los usuarios.

Clasificación IFLA
1. División I: Bibliotecas generales de investigación
1.      Bibliotecas nacionales.
2.      Bibliotecas universitarias y otras bibliotecas generales de investigación.
3.      Bibliotecas y servicios de información para parlamentarios.
2. División II: Bibliotecas especializadas
1.      Bibliotecas gubernamentales.
2.      Bibliotecas de Ciencias Sociales.
3.      Bibliotecas de Geografía y Mapas.
4.      Bibliotecas de Ciencia y Tecnología.
5.      Bibliotecas de Ciencias Biomédicas y de la Salud.
6.      Bibliotecas de Arte.
7.      Bibliotecas de Genealogía e Historia Local
3. División III: Bibliotecas que atienden al gran público
1.      Bibliotecas públicas.
2.      Bibliotecas para discapacitados.
3.      Bibliotecas para niños y adolescentes.
4.      Bibliotecas escolares y centros de recursos.
5.      Bibliotecas para ciegos.
6.      Servicios bibliotecarios para poblaciones multiculturales.
7.      Bibliotecas metropolitanas.
8.      Bibliotecas móviles.



miércoles, 16 de mayo de 2012

  •  Sexualidad y Anticoncepción.

En la vida de todas las personas, la sexualidad tiene dos finalidades básicas: una es reproductiva y la otra es placentera. Pocas veces en la vida, una persona decide -consientemente- efectivizar la primera finalidad, es decir, tener relaciones sexuales especialmente para quedar embarazada. En esos casos, cuando ambas funciones se integran en una misma acción, suele sentirse una gran vivencia de plenitud personal.

Lo habitual es que esa misma persona ejerza su sexualidad con otros objetivos: recrearse, dar y recibir afecto, calmar ansiedades, o incluso ser un sujeto más de la sociedad de consumo sexual.

En esta época social, la anticoncepción es reconocida de hecho por millones de seres humanos como necesaria y beneficiosa para una vida sexual plena y satisfactoria, así como también para decidir responsablemente el cuándo de su paternidad. Pero sabemos que es aún hoy objeto de resistencias y discusiones ideológico-religiosas.

Más allá de las circunstancias sociales que rodean al tema, las personas que decidan recurrir a ellos necesitan también saber cuáles son los métodos anticonceptivos y su grado de eficacia, y cómo repercute cada uno de ellos en la sexualidad de la pareja y de cada uno de sus miembros. No todos los métodos son convenientes para algunas personas y algunos de ellos, además de ineficaces, son francamente negativos para el desarrollo de una sexualidad plena. En cambio, otros colaboran positivamente.

Es recomendable que para llevar adelante una elección realmente efectiva tanto desde el punto de vista orgánico como psicológico y sexológico.-a través del asesoramiento del médico especialista- se consideren no sólo los costos, las formas de uso y su eficacia, sino también la personalidad de cada usuario y el tipo de relación de pareja.

Aunque podamos suponer que todos los métodos anticonceptivos “liberan” el comportamiento sexual, en realidad la toma particular de decisión es complicada ya que se ponen en juego diversos conflictos en relación a la educación personal, así como temores, especialmente con respecto a la propia integridad y a la posibilidad de tener hijos en el futuro.

Habitualmente no se elige un método para toda la vida, suele depender de cada etapa evolutiva del sujeto y de su pareja. Se hace necesario conocer sus efectos para que, cada vez, la elección sea la más acertada para esa persona o pareja en ese momento vital particular.

Los efectos negativos o positivos sobre la sexualidad dependerán de muchos factores: del método utilizado, de su grado de confiabilidad, del nivel de aceptación o rechazo individual o de la pareja, de la personalidad de cada sujeto y del modo de interrelación entre ambas personalidades.

A modo introductorio y general:

6  Los métodos de mayor eficacia -pastillas, inyección mensual, dispositivo intrauterino- producen una sensación de naturalidad en los encuentros sexuales. Sin embargo, cuestiones religiosas o temores de ser dañada interiormente pueden influir negativamente.

6  Los métodos de barrera -preservativo masculino o femenino y diafragma- benefician la sexualidad si son aceptados psicológicamente. En cambio, si las personas sienten que les quitan espontaneidad, disminuyen la sensibilidad, o tienen alguna otra creencia sobre ellos, son rechazados.

6  Los métodos de menor eficacia -coito interrumpido y de los días infértiles- suelen condicionar el deseo y la respuesta sexual, produciendo un desajuste emocional individual y de la pareja.


Derechos Sexuales y Reproductivos.

La salud sexual y reproductiva equilibrada, sana y plena contribuye al bienestar económico y sociocultural de las sociedades.

I  Los derechos sexuales aseguran a todas las personas la posibilidad de tomar decisiones con respecto a su sexualidad y ejercerla libremente sin presión ni violencia.

I  Los derechos reproductivos son aquellos derechos que buscan proteger la libertad y autonomía de todas las personas para decidir con responsabilidad, si tener hijos o no, cuantos, en qué momento y con quién. Dan la capacidad a todas las personas de autodeterminar su vida reproductiva. Son inalienables y no están sujetos a discriminación por género, edad o raza.

Algunos derechos sexuales y reproductivos son:

G  A la Vida
G  A la Libertad y Seguridad de la Persona
G  A la Igualdad y a estar libres de todas las formas de discriminación, incluyendo el ámbito de la vida sexual y reproductiva.
G  A la Privacidad, todos los servicios de salud sexual y reproductiva deben ser confidenciales.
G  A la Atención de la Salud y a la Protección de la Salud
G  A los beneficios del Progreso Científico, incluyendo las técnicas apropiadas en salud reproductiva
G  A la libertad de reunión y asociación
G  A no ser objeto de tortura o maltrato

sábado, 12 de mayo de 2012

La Inteligencia Emocional comienza con la autoconciencia


Autoconciencia

"El dolor termina sólo a través del conocimiento propio, de la lúcida percepción alerta de cada pensamiento y sentimiento, de cada uno de los movimientos de lo consciente y lo oculto".

La Inteligencia Emocional comienza con la autoconciencia. El término conciencia se usa para distinguir, entre las funciones mentales, las características que se refieren tanto al llamado 'estado de conciencia', o para designar los procesos internos del hombre de los que es posible adquirir conciencia, y es en este último sentido que utilizamos el término autoconciencia.  

En el primer caso, la conciencia es vigilancia o estado de alerta y coincide con la participación del individuo en los acontecimientos del ambiente que le rodea.  

La autoconciencia no es una función tan simple y directa como pudiera parecer a primera vista, y menos respecto a nuestras emociones. Si digo, por ejemplo, que estoy enojado/a, quizá lo esté, pero puede que también esté equivocado/a. Puede que en realidad tenga miedo, esté celoso/a, o que sienta las dos cosas.  

¿Cómo hacemos para tener una conciencia exacta de lo que nos está pasando (en el cuerpo) y qué estamos sintiendo (en la mente)?  

A esta pregunta responde el principio de la autoconciencia, primer paso de la Inteligencia Emocional, porque ésta sólo se da cuando la información afectiva entra en el sistema perceptivo.

Por ejemplo, para poder controlar nuestra irritabilidad debemos ser conscientes de cuál es el o los agentes desencadenantes, y cuál es el proceso por el que surge tan poderosa emoción; sólo entonces podremos aprender a aplacarla y a utilizarla de forma apropiada. Para evitar el desaliento y motivarnos, debemos ser conscientes de la razón por la que permitimos que ciertos hechos o las afirmaciones negativas sobre nosotros afecten nuestro ánimo.

Para ayudar a otros a ayudarse a sí mismos, debemos ser conscientes de nuestra implicación emocional en la relación.

La clave de la autoconciencia está en SABER SINTONIZAR con la abundante información - Sensaciones, Sentimientos, Valoraciones, Intenciones y Acciones - de que disponemos sobre nosotros mismos. Esta información nos ayuda a comprender cómo respondemos, nos comportamos, comunicamos y funcionamos en diversas situaciones. Al procesamiento de toda esta información es a lo que llamamos auto conciencia.

Un alto grado de autoconciencia puede ayudarnos en todas las áreas de la vida, y especialmente en ella enseñanza, el estudio y el aprendizaje.

Junto con los sentimientos o las emociones aparecen manifestaciones físicas como transpirar, respirar con dificultad, la tensión o la fatiga. Y también hay manifestaciones cognitivas (p. ej.: de emociones angustiantes), como una falta de concentración, conducta motriz o física desacelerada, congelación o abarrotamiento y bloqueo de los procesos del pensamiento, tales como el olvido o la confusión.

Una herramienta clave de la autoconciencia es la toma de conciencia del propio cuerpo y de sus señales de excitación.

Tenemos que llegar a ser capaces de describir nuestro cuerpo y nuestra mente con vívido detalle, incluida la respiración, la transpiración, el desasosiego, la falta de concentración, los pensamientos inquietantes, el contenido de esos pensamientos (p.e.: en el caso de miedo o preocupación, los peligros específicos que promueven esos estados anímicos).

Empezar a mirar las manifestaciones exteriores de excitación interior como absolutamente natural y común. Comprender que no matan, y saber positivamente que la conciencia les va quitando el poder a esas señales.

Si una persona tiene poca autoconciencia o conocimiento de sí mismo/a, ignorará sus propias debilidades y carecerá de la seguridad que brinda el tener una evaluación correcta de las propias fuerzas.

Las personas que tienen autoconciencia también pueden ser capaces de energizar a los demás, de comprometerse y confiar en quienes desarrollan una tarea con ellos.

viernes, 11 de mayo de 2012

El Arte de Contar Ideas: el ensayo


2.5.- EL ENSAYO.              

Género o modalidad literaria realizada en prosa entre la producción artística 
y el tratado científico dentro del más general de la didáctica.


El ensayo (exagium) tiene su origen en Grecia, donde se consideraba una proposición original que dispone elementos de creación, generación e innovación. Se parte del conocimiento normal (establecido) para romperlo. A partir de elementos que lo hacen, al conocimiento, diferente en: perspectiva, conjunción, relación, conformación, etc.

El ensayo consiste en la interpretación de un tema (humanístico, filosófico, político, social, cultural, deportivo, etc) sin que sea necesario usar un aparato documental, de manera libre, asistemática y con voluntad de estilo. En la actualidad está definido como género literario, debido al lenguaje muchas veces poético y cuidado que usan los autores, pero en realidad, el ensayo no siempre podrá clasificarse como tal. En ocasiones se reduce a una serie de divagaciones, la mayoría de las veces de aspecto crítico, en las cuales el autor expresa sus reflexiones acerca de un tema determinado o, incluso, sin tema alguno.

El ensayo se apoya básicamente en dos modos de discurso: la argumentación y la exposición. De todas formas no renuncia a otras formas expresivas como el diálogo, la descripción o la narración.

        Ortega y Gasset lo definió como «la ciencia sin la prueba explícita».
        Alfonso Reyes, afirmó que «el ensayo es la literatura en su función ancilar» (como esclava o subalterna de algo superior).
        El crítico Eduardo Gómez de Baquero afirmó que «el ensayo está en la frontera de dos reinos: el de la didáctica y el de la poesía y hace excursiones del uno al otro».
        Eugenio D'Ors lo definió como la «poetización del saber».

Es importante considerar y aclarar algunos conceptos que integran la noción de ensayo:

ä    Campo Elaboracional: entiéndase por el área de acción, la delimitación de lo que se ensaya. Requiere de una precisión y justificación; además de los focos más importantes del campo. Puede responderse a la interrogantes básicas: qué, quién, cómo, cuándo, dónde y porqué.
ä    Marco Teórico: es el estudio analítico de todo el campo elaboracional. Donde se incluyen autores, obras, conceptos que implica el campo. Ubicaciones en tiempo, espacio y sus características. Aportaciones, relaciones, implicaciones, oposiciones, puntos fuertes, puntos débiles: tanto de autores, obras, corrientes, escuelas o conceptos. Una vez conformado y estudiado el marco teórico, el ensayista hará un análisis de contenido que le permita ubicar:

     Posturas a favor de lo que se va a plantear
     Posturas en contra de lo que se va a plantear
     Posturas críticas por autores, por obras, por escuelas, por conceptos.
     Adherirse a un grupo epistémico

     Contravenir a un grupo epistémico
     Generar una visión que conforme posturas opuestas en principio.

ä    Conocimiento Normal: entiéndase por la aceptación de adeptos (partidarios) sin reflexión. Que hacen parte de nuestra gama valoral y que por común damos por sentando. El conocimiento normal se establece a partir de imposición, educación, arbitrariedad o por convencimiento social. El ensayista tendrá una visión crítica del conocimiento aceptado y buscará formas que evidencien las anomalías de esa postura plus ultra. El análisis del conocimiento normal tendrá niveles de crítica y es conveniente precisar:

     Análisis de anomalías del núcleo, del sustantivo de una teoría.
     Análisis de anomalías de los elementos sustentables (primarios) de la teoría.
     Análisis de anomalías de las correlaciones con otras teorías similares.
     Análisis de anomalías de elementos accidentales o periféricos.

ä Tesis: Es la conformación coherente de los juicios que el ensayista generará a partir del estudio del campo y de la revisión teórica. La falta de estudio y revisión llevará a plantear una tesis inconsistente, una falacia. La tesis abarcará los elementos insustituibles que la conforman, la demostración de la consistencia, los elementos básicos que la originan, los elementos que circundan a la propuesta y una estructura precisa que la exprese.

ä    Hipótesis: son los juicios particulares que conforman en generalidad a la tesis. Regularmente se construyen a priori, pero también pueden ser generadas posterior al análisis de campo y de la teoría. Mientras que la tesis explica todo el fenómeno en general, las hipótesis explican partes para generar un todo coherente.

ä    Conocimiento Extraordinario: surge a partir de las irregularidades del conocimiento normal, cuando la acumulación de demostraciones de hipótesis permiten ver inconsistencias de la tesis general. Esa conformación de irregularidades que no pueden ser explicadas por la tesis general y es necesario conformar una nueva teoría que explique esas irregularidades.

ä    Teorías Inconmensurables: son las teorías que por su conformación no pueden ser criticadas desde otra teoría ya que los elementos sustentables de cada una de ellas tienen naturaleza diferente. Y sería infructuoso hacer una crítica de elementos indisolubles que nos llevarían a una crítica direccionada pero carente de sentido.

ä    Falsación: Entiéndase por falsación por dos rumbos en la propuesta: el éxito y el alcance. Una propuesta es falsable entre más campo considere, entre más explicitación tenga, pero el riesgo de encontrar anomalías también es mayor. Una propuesta que tenga menos campo de explicitación será menos falsable; pero por ende el impacto o alcance será menor.

Revisados estos conceptos que aclaran el ser del ensayo, no lo sujetan en el hacer, ya que la ruta, el método, el diseño, el proceder serán independientes de las nociones básicas. Cualquier método que permita estructurar el ensayo es bueno, si se consideran los conceptos antes mencionados.

Rasgos Lingüísticos:    

1.      Función Representativa (exposición de un tema). En el ensayo predomina una triple intención: persuasiva (se busca convencer al lector de un determinado punto de vista); expresiva (el punto de vista es subjetivo, fruto de una interpretación personal) y estética (en el desarrollo del tema subyace una voluntad de estilo, de ahí que se le considere un género literario).

2.      Tono Confidencial (el autor opta por un acercamiento al lector; huye del distanciamiento afectivo característico de los textos científicos y jurídico-administrativos).

3.      Empleo de la Lengua Culta

4.      Destinatario minoritario, heterogéneo, culto (no especializado en la materia)

5.      Presencia de Figuras Literarias (analogía, metáfora, ironía...) // Léxico connotativo // 1ª persona gramatical // predominio de estructuras oracionales complejas 

Estructura del Ensayo

El ensayo, independientemente del área de estudio, tiene una conformación, una metodología y un diseño único. Se ha tratado de ver el ensayo literario aislado de otros campos como el científico, pero en un strictu sensu es igual en estructura.

La estructura del ensayo es sumamente flexible, ya que toda sistematización es ajena a su propósito esencial, que es deleitar mediante la exposición de un punto de vista que no pretende agotar un tema.

ù     Introducción o planteamiento: Es una de las partes fundamentales del ensayo, para poder cautivar al lector. Esta se hace a partir de una opinión, de una pregunta, de una hipótesis o de un pensamiento metafórico.Se expresa el tema y el objetivo del ensayo; explica el contenido y los subtemas o capítulos que abarca, así como los criterios que se aplican en el texto, es el 10% del ensayo y abarca más o menos 6 renglones.

Esta parte constituye la presentación del tema sobre el que el autor va a desarrollar su propio punto de vista, así como de las razones por las cuales considera importante aproximarse a dicho tema. Puede presentar el problema que plantea al tema al cual vamos a abocar nuestros conocimientos, reflexiones, lecturas y experiencias. Si este se plantea, entonces el objetivo del ensayo será presentar nuestro punto de vista sobre dicho problema (su posible explicación y sus posibles soluciones).

ù     Desarrollo: tiene que ver con el proceso argumentativo de las ideas principales, secundarias y periféricas, las cuales acompañadas de citas, ejemplos, pruebas y registros lograrán sustentar la tesis principal del ensayo. Contiene la exposición y análisis del mismo, se plantean las ideas propias y se sustentan con información de las fuentes necesarias: libros, revistas, Internet, entrevistas y otras. Constituye el 80% del ensayo. En él va todo el tema desarrollado, utilizando la estructura interna: 60% de síntesis, 10% de resumen y 10% de comentario.

Se sostiene la tesis, ya probada en el contenido, y se profundiza más sobre la misma, ya sea ofreciendo contestaciones sobre algo o dejando preguntas finales que motiven al lector a reflexionar.

ù     Conclusión: Si el comienzo del ensayo, se presenta una tesis una hipótesis es necesario desarrollarla para poderla comprobar o desaprobar a través del proceso argumentativo. En este apartado el autor expresa sus propias ideas sobre el tema, se permite dar algunas sugerencias de solución, cerrar las ideas que se trabajaron en el desarrollo del tema y proponer líneas de análisis para posteriores escritos. Contemplan el otro 10% del ensayo, alrededor de media página.

Esta última parte mantiene cierto paralelismo con la introducción por la referencia directa a la tesis del ensayista, con la diferencia de que en la conclusión la tesis debe ser profundizada, a la luz de los planteamientos expuestos en el desarrollo. Se puede "inferir" en esta, que es la manera de comprobar lo que se dijo anteriormente, explicando el por qué sustenta un tema o una opinión y las motivaciones que lo llevan a desarrollarlo o bien que lo terminen de una mejor forma.

Tipología del Ensayo por las características de la estructura

Además, hay que considerar las tipologías de ensayo de acuerdo a los elementos empleados en la estructura:

ù  Vivencial: donde se hacen construcciones de vivencia experiencial; sin necesidad, muchas veces de revisión teórica.

ù  Sustental: donde se construyen los elementos ontológicos (de lo que es, y de lo que no es). Aquí es donde las tesis se conforman en teorías o escuelas de pensamiento.

ù  Interpretativo: se parte, del sustento teórico: tanto del conocimiento, como del abecedario simbólico o sígnico. Para posteriormente, llegar a una construcción que se consolide en los dos ámbitos.

ù  Lógico: es la tipología más rudimentaria, donde se parte de enunciaciones que llevan a conformar una propuesta basada en la epistemología (verdad) del lenguaje sin importar los hechos.

ù  Alternativo: se parte de conocer el hecho real en sus manifestaciones temporales, espaciales y circunstanciales para después proponer, antecedentes, precedentes, procedentes, prospectivas o salidas temporales en cualquier etapa. Es decir, generar escenarios posibles, deseables con base en el hecho real.

Extensión. Con respecto a la extensión del ensayo, se plantea que es relativa, pues un ensayo argumentativo, puede requerir mayor cantidad de hojas que un ensayo expositivo, crítico o poético. Algunos autores plantean rangos entre 3 ó 10 hojas. Al respecto es necesario aclarar que sea cual sea la extensión, debe de existir el planteamiento de una tesis, en su respectivo desarrollo de pros y contras, lo mismo que la síntesis correspondiente, pues el ensayo es una pieza de escritura completa.

Estilo. En el ensayo no hay en realidad un estilo definido, sino muchos según el carácter del autor. Pero sí existe una condición esencial que todos debemos cumplir: la claridad de expresión y transparencia que puede dar al lector una mayor comprensión de la autenticidad del pensamiento plasmado por el ensayista. Debe de ser de característica lúdica, es decir agradable, amena, ágil, atractiva, libertaria y en la medida de lo posible con una alta dosis del sentido humor. De esta forma el ensayo debe atrapar al lector

Finalidad. El ensayo debe actuar como motor de reflexión, generador de duda y de sospecha, productor de ideas nuevas. El ensayo se hizo para diluir los designios de las lógicas Aristotélicas e introducirnos al mundo de la lógica borrosa donde no solo podemos hablar de una verdad o una falsedad, sino de una posibilidad o de una incertidumbre. Para escribir un buen ensayo, no solo se requieren ideas, sino que se requiere una alta dosis de lectura pertinente, para poder escribir al respecto. La inspiración para el ensayo no surge de la nada, surge de la experiencia lectora y escritora que tengamos. En síntesis, un buen ensayo, es como una buena pintura: las frases al igual que los colores, se deben combinar de una forma agradable. La armonía resultante de esta mezcla es el gran secreto de los ensayistas; pero no basta que las ideas de un ensayo, sean armoniosas, deben ser además, como los elementos de un cuadro, es decir vivos y pintorescos, para que puedan mostrar las tesis confrontadas por los argumentos de una forma cautivante y atrayente.

Lógica en el Ensayo

La lógica es crucial en un ensayo y lograrla es algo más sencillo de lo que parece: depende principalmente de la organización de las ideas y de la presentación. Para lograr convencer al lector hay que proceder de modo organizado desde las explicaciones formales hasta la evidencia concreta, es decir, de los hechos a las conclusiones. Para lograr esto el escritor puede utilizar dos tipos de razonamiento: la lógica inductiva o la lógica deductiva.

ä  De acuerdo con la lógica inductiva el escritor comienza el ensayo mostrando ejemplos concretos para luego deducir de ellos las afirmaciones generales. Para tener éxito, no sólo debe elegir bien sus ejemplos sino que también debe presentar una explicación clara al final del ensayo. La ventaja de este método es que el lector participa activamente en el proceso de razonamiento y por ello es más fácil convencerle.
ä  De acuerdo con la lógica deductiva el escritor comienza el ensayo mostrando afirmaciones generales, las cuales documenta progresivamente por medio de ejemplos concretos. Para tener éxito, el escritor debe explicar la tesis con gran claridad y, a continuación, debe utilizar transiciones para que los lectores sigan la lógica/argumentación desarrollada en la tesis. La ventaja de este método es que si el lector admite la afirmación general y los argumentos están bien construidos generalmente aceptará las conclusiones.

Un buen Ensayo, con relación a las Reglas Estilísticas, debe ser:

        Conciso y Claro: El ensayo se encuentra delimitado y jerarquizado en sus componentes y en sus contenidos. Es necesario clasificar y trabajar las dominaciones jerárquicas del texto para que sea claro y preciso. Por otra parte, si existen muchas ideas el texto se vuelve confuso; el ensayo debe ser claro para que el pensamiento del que escribe, penetre sin esfuerzo en la mente del lector.
        Preciso: Es necesario utilizar términos precisos y no ambiguos. Muchos escritores creen que utilizando palabras rebuscadas o sinónimos solucionan este problema. Recordemos que los sinónimos no tienen igual significado, pues dependen del contexto y la cultura. Ejemplo: Perezoso, ocioso.
        Coherente: La dirección y la unidad del ensayo, se encuentran determinados en gran medida por la articulación lógica que le demos a las oraciones y a los párrafos. El ensayo debe tener como mínimo dos planos básicos; el plano del contenido y el de su expresión lingüística. Los conceptos a través de sintagmas, las proposiciones por oraciones y los subtemas por párrafos.
        Consistente: Un ensayo adquiere consistencia en su cuerpo cuando al presentar las argumentaciones, no admite contradicciones, originando de esta forma que el texto sea natural, espontáneo, claro y preciso.
        Sustentado: Se utiliza mucho, pues los ensayos de corte argumentativo, en los cuales la hipótesis y las tesis principales, deben de ser desarrolladas con profundidad argumentativa, a diferencia del ensayo expositivo el cual es de carácter esquemático, pues solo describe con evidencias simples, que muchas veces no requieren de procesos de confrontación teórica o de demostraciones experimentales.

Tipos de Ensayo

ö  Ensayo Literario:
El término "ensayo" aplicado a un género literario fue escogido por el escritor francés Miguel de Montaigne (1533-1592) para denominar sus libros: Essais. Algunas de las condiciones que debe satisfacer el ensayo literario son la variedad y libertad temática. El tema literario corresponde más a un problema de forma que de fondo.

ö  Ensayo Científico:
Una de las fronteras entre ciencia y poesía está en el ensayo. Se le ha llamado género "literario-científico" porque parte del razonamiento científico y de la imaginación artística. La creación científica arraiga, como la poética, en la capacidad imaginativa, ésta no se puede ignorar totalmente; sin embargo no se aparta de la naturaleza o de la lógica. El ensayo comparte con la ciencia uno de sus propósitos esenciales: explorar más a fondo la realidad, aproximarse a la "verdad" de las cosas. Comparte con el arte la originalidad, la intensidad y la belleza expresiva.

Según la Intención Comunicativa del Autor, los Ensayos se pueden clasificar en:

ö  El Ensayo Expositivo, como su nombre lo indica, expone ideas sobre un tema, presentando información alrededor del mismo y matizando esta información con la interpretación del autor y opiniones personales interesantes alrededor del tema en cuestión.
ö  El Ensayo Argumentativo tiene como propósito defender una tesis con argumentos que pueden basarse en citas o referencias, datos concretos de experiencias investigativas, alusiones históricas, políticas, u otras, fundamentos epistemológicos.
ö  El Ensayo Crítico describe o analiza un hecho, fenómeno, obra o situación, emitiendo un juicio ponderado.
ö  El Ensayo Poético expresa la sensibilidad de su autor, utilizando lenguaje literario.